Michel de Montaigne en su
ensayo De los caníbales, decía lo
siguiente: “creo que nada hay de bárbaro
ni de salvaje en esas naciones, según lo que se me ha referido; lo que ocurre
es que cada cual llama barbarie a lo que es ajeno a sus costumbres”.
No voy a hacer mención en este
caso a las organizaciones, sino a la gente de a pie que está en contra de esta
tradición. Bien, en primer lugar, me
gustaría saber cuántos de esos férreos defensores del Toro de la Vega piensan
en lo que ha sufrido un cerdo al ser rajado para desangrarse cuando están
comiendo morcilla, un chorizo o incluso un buen jamón –y no me vale que nadie
venga con el cuento de que no come carne, que los hay que sí-. ¿Cuántos conocen realmente lo que ocurre en el
matadero, y sin embargo no dejan de comer cordero?
A mí me han enseñado que matar
animales es malo, sin embargo y volviendo al título del ensayo de Montaigne,
diles tú a los caníbales que comer gente está mal. Es quizás ir al extremo, pero
no deja de ser una diferencia cultural –en China por ejemplo, comen perros en
un festival anual, hirviéndolos vivos- y cada una tiene sus tradiciones, siendo
muy complicado cambiar a la gente que ha vivido siempre con una idea. ¿Quién es
nadie para decirle al otro lo que tiene que hacer? Los habitantes de
Tordesillas no lo ven como algo malo porque lo llevan viviendo toda su vida, es
lo que les han enseñado. La cercanía física no es sinónimo de cultura similar o
igual. Siempre habrá diferencias culturales, incluso en un mismo país.
El ser humano crece y se nutre de
lo que aprende en el lugar donde vive y ve extraño, por naturaleza, todo lo
ajeno a su tradición o costumbre. Cree que lo suyo está bien y lo de los demás
mal. Vuelvo a citar a Montaigne: “Como no tenemos otro punto de mira para
distinguir la verdad y la razón que el ejemplo e idea de las opiniones y usos
de país en que vivimos, a nuestro dictamen en él tienen su asiento la perfecta
religión, el gobierno más cumplido, el más irreprochable uso de todas las cosas”.
Mi postura ante la tortura y el
maltrato es totalmente en contra, pero porque así me han enseñado y nada justifica una muerte. Estas
diferencias culturales continuarán existiendo por siempre y personalmente creo
que no soy nadie para decir a un pueblo entero lo que tiene que hacer después de
no sé cuantos siglos, cuando yo no llego ni a un cuarto. Allá cada uno con su
conciencia.
P.D.: Preocuparse por los animales
está bien, pero recuerdo que cada día, muchísimos niños mueren de hambre o lo sufren. Y no
solo en el tercer mundo. Pero de eso poco hablamos. De nada.
JON ANDER B.
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