¿Qué estamos enseñando?

El otro día en clase con mis alumnos de secundaria surgió una frase muy interesante: Las escuelas no enseñan a los niños las cosas importantes que necesitan saber para ser adultos. 

Les pregunté su opinión sobre esa afirmación, y la respuesta de una de mis alumnas fue la siguiente: Estoy de acuerdo. Yo por ejemplo si alguien se ahoga, no se como salvarlo. Me sorprendió la rapidez y contundencia con la que respondió. Le respondí que yo había aprendido a hacerlo dos semanas antes. Nos llevamos más de diez años. Quieren aprender cosas que realmente les vayan a servir, y muchas veces no se les da la oportunidad.

Nos centramos más en los meros contenidos que en su aplicación en la vida real. Según muchísima gente, somos de las generaciones más preparadas, pero no tenemos ni idea de la vida. Y es algo con lo que coincido personalmente, aunque me duela. Nos centramos en memorizar que la revolución francesa fue en 1789, pero no sabemos usar una calculadora, o un mapa. Sabemos que Edison se llevó los méritos de la bombilla, pero no sabemos hacer fuego con un palo y unas piedras, algo muy útil en caso de emergencia.

Casos extremos, pero que invitan a la reflexión. ¿Para qué estamos preparando realmente a nuestros alumnos?