La inocencia de un niño.

Estando en clase con "mis alumnos" de tercero de primaria, y en una de esas conversaciones espontáneas que se dan en el aula, una niña me preguntó si tenía novia. Yo le contesté que no. En ese momento, la niña se puso a charlar con sus amigas y dijo, cito textualmente "pues si no tiene novia será porque no quiere". Su comentario realmente me dejó asombrado, y más aún la reacción de sus amigas. "Bendita inocencia, no sabéis lo que os espera..." pensé para mí. Y es que ¿cómo le explicas a un niño cómo se encuentra la sociedad actual en este tema? 

Obviamente ni lo intenté. Para comenzar porque son niños, y no ven las cosas como nosotros, no lo entenderían. Y para seguir porque no era el momento ni el lugar. Dejando de lado el factor de que si realmente la llegarían a entender, a los pobres se les quitaría esa sonrisa al momento. Pero cada vez que veo a los niños jugar, divertirse, hacer comentarios sobre la vida no puedo evitar sonreír. Y es que los niños ven la vida con alegría, poco les importa lo que les espera fuera en unos años, viven el presente, aprovechan cada día jugando y divirtiéndose y les encanta hacer fácil lo difícil. Aquel día entendí que la vida deberíamos verla como adultos que somos, sí, pero a veces también como niños. Porque realmente lo que merece la pena en esta vida, es ver las cosas como ellos lo ven. Aquel día vi que a veces los papeles se cambian, y que son muchos los adultos que deberían aprender de esos pequeños seres inocentes que muchas veces son los que nos dan lecciones a nosotros.